
El capítulo de esta semana lo podemos considerar de transición, aunque ha habido de todo, muertes, decisiones duras, y sobre todo, una sorpresa final, como ya nos tienen acostumbrados. El protagonista indiscutible de este capítulo es el gran Hershel, será un importante papel en el desarrollo de este episodio.

Después de la despedida de Carol, Rick, está más duro que nunca dejando las cosas claras a los demás, que por cierto, ya es hora de dejar la cárcel de una vez, y más con lo que se avecina en este capítulo y en el siguiente.

Mientras tanto, fuera, Rick y Carl viven otra historia, la valla cae, con tal de proteger a su hijo le da el rifle de asalto y empieza a limpiar caminantes como si no hubiera un mañana, fácilmente, sin ningún problema.
Los enfermos ya están todos muertos (dos veces), así que ya no hay nadie más infectado, salvo Glenn, que se ha medio-salvado por el momento. Y justo cuando acaban con todos los de la valla, vuelve el grupo de Daryl.

Todo vuelve a la normalidad, de momento, Sasha sigue también medio-viva con Tyreese, Hershel le toca descansar y se va con Michonne a dar una vuelta y Rick y Carl probando la cosecha.
Un capítulo notable donde no ha habido altibajos, el mejor de la temporada hasta el momento, donde The Walking Dead ha mostrado todas sus cartas hasta el mismísimo final. En tensión hasta el final llevado acabo de una manera que no han sabido en esta serie desde hace tiempo.

Veremos que nos depara esta trama nueva de El Gobernador, porque fue un producto ya explotado, ¿Le sacarán buen jugo al personaje? Parece ser que sí, pero lo que le falta a los próximos capítulos, y se pide a gritos, es que se dejen ya la cárcel y tiren a otras localizaciones, que se separe el grupo, y no haya nada más que hacer ahí, va a pasar, os lo aseguro.

¿Qué os pareció el capítulo? ¿Uno de los mejores de la serie? ¿Qué crees que hará ahora El Gobernador? ¿Cómo se tomará Daryl lo de Carol? La semana que viene lo sabremos, o no...
Por Chus HardRock
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